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Reflash de ECU

Reflash de ECU

Antes de comenzar y para los menos duchos en el tema, «traduciremos» el término «reflash». Vivimos unos tiempos en los que se tiende a utilizar términos sajones para todo, pero a nosotros nos gusta llamarle a las cosas por su nombre, y el «reflash» no es más que una reprogramación de los mapas de inyección y encendido escritos en la centralita (ECU) de una moto.

En los 90’s se pusieron muy de moda los kits de carburación Dynojet, los filtros de aire abiertos y los sistemas de escape de tiro directo para sacar el máximo partido a los motores. Hoy en día la tendencia, como en el resto de las cosas cotidianas, es darle a una tecla (o varias) para aumentar las prestaciones del motor hasta valores nunca vistos…

Dentro de este galimatías, los reprogramadores ven cosas.

Esta técnica, conocida por “flasheo” o “flashear”, lo que hace es reprogramar la centralita (ECU) para modificar los valores de inyección de combustible, avance de encendido… y hasta añadirle funciones no existentes en la moto de serie como por ejemplo incorporar un shifter (cambio semi-automático) sin tener que comprarlo aparte (sólo el sensor), activar un control de salida o lo que se le pueda ocurrir al programador.

Lo habitual es pedir un aumento de potencia, pero ten en cuenta que simplemente mejorando la curva de par puedes llegar a obtener una reducción en el consumo de combustible.

¿Por qué los fabricantes no lo hacen ya? Bueno, ten en cuenta que aparte de dejar un margen de seguridad «mecánica», también deben cumplir con unas estrictas normativas anti-polución y una relación de masa/potencia determinadas para poder homologar las motocicletas para su comercialización. No es extraño poder sacarle más de todo, pero habitualmente a costa de fiabilidad y emisiones contaminantes.

Precauciones

Todo esto suena estupendo, la verdad, aunque hay que tener ciertas precauciones. La primera y principal es que las ECU’s suelen ser muy caras y en función de la marca es posible que en lugar de mejorarla la estropeen y quede sin solución (bueno si que hay solución, comprar otra ECU nueva).

Por lo que el primer consejo: si te decides a reprogramar tu ECU que sea en un sitio donde se dediquen a ello y te den garantía de la modificación. No serías el primero en recibir la ECU, que la moto falle y tiren balones fuera.

Asimismo, lo ideal es que en lugar de enviar la ECU para una reprogramación lleves la motocicleta entera. Un buen especialista tendrá un banco de potencia y te adaptará el software a las posibles características de tu moto (filtro de aire, sistema de escape, etc…). Sólo de esta manera sacarás el máximo rendimiento a tu motor y componentes; el resto es simplemente una aproximación que puede ir mejor… o no.

Lo ideal es que el preparador disponga de tu moto en las condiciones y con los accesorios con los que va a ser conducida. El resto de opciones de reprogramación va a ser una aproximación.

El tercer consejo es obvio pero creemos necesario decirlo: este método no sirve legalmente para «transformar» la potencia de tu moto. Estoy hablando en concreto de motos «limitadas» a 35kW. Muchos usuarios las deslimitan, dando rienda suelta a toda la caballería (en muchas ocasiones más de la que da el motor sin limitar). Esto NO es legal y ninguna ITV te lo aceptará (aunque ya tengas el A).

Hay que tener en cuenta que todo evoluciona, no sólo tu moto, y en breve tanto autoridades de tráfico como ITV’s podrán «pinchar» en el sistema de auto-diagnóstico (puerto OBD) y ver una serie de información escrita en tu ECU. Vamos, sé totalmente consciente de lo que se hace y que repercusiones puede tener para ti.

¿Mejor reprogramar que instalar un Power Commander?

Y qué es más recomendable entonces, ¿reprogramar una ECU o instalar un sistema “Add On” tipo Bazzaz o Power Commander? ¿Hacen lo mismo?

Existen diferencias, si.

Mientras que una reprogramación en la que se da más combustible, las órdenes van directas desde la ECU al inyector, en un sistema «Add On» se intercala el dispositivo en si entre la ECU y el inyector. El dispositivo capta el momento en el que la ECU da la orden de inyección y modifica esa señal que llega al inyector. Es decir, «falsea» las órdenes de la ECU.

Bueno, entonces ¿es lo mismo no?

Pues no exactamente. Si la orden va directa desde la ECU al inyector no hay retraso en la señal, mientras que con un dispositivo añadido si puede haberlo, podrá parecerte inapreciable, pero existe.

El famoso «Add on» Power Commander. Si utilizas varios módulo (inyección, encendido, autotune para closed loops, quickshifter, etc..) tendrás algo parecido a un reactor nuclear…

Por otro lado y en contrapartida, estos dispositivos tienen unos límites entre los cuáles puedes jugar: el fabricante se asegura que te mueves en una zona segura (sobre todo los que juegan con el avance de encendido) para que no rompas nada. En una reprogramación estos límites no existen y si el especialista no lo es tanto, puede provocar la rotura del motor u otros componentes como el cuerpo del acelerador (que tampoco es un componente económico).

Entonces, ¿qué hago? ¿Reprogramación o sistema añadido?

Depende en gran medida de tus necesidades. Si vas a estar “trasteando” con filtros de aire y tubos de escape y tu intención es ir ajustando la inyección cada dos por tres lo recomendable es un sistema añadido. Te moverás en “zona segura” y tienen mapas predefinidos que tu mismo puedes gestionar e ir cambiando y modificando.

En cuanto a los sistemas que hemos probado nos encanta el Bazzaz por su sencillez y porque tras su instalación la moto no parece Chernobyl (el sistema modular de PowerCommander puede llegar a ser una auténtica pesadilla si no eres escrupulosamente ordenado).

Si tu intención es sacar el máximo rendimiento del motor (a cuenta de la vida útil de tu motor, los excesos siempre se pagan) y añadir, por ejemplo, un shifter a tu moto y que este lo gestione directamente la ECU entonces lo tuyo es una reprogramación pero eso si: en la medida de lo posible que te lo hagan personalizado a tu moto y a tus preferencias.

Contraindicaciones

Hay una fiebre por reprogramar. Es sencillo, rápido y limpio. Pero tiene contraindicaciones. Ya hemos detectado bastantes casos en los que no se tienen en cuenta las limitaciones mecánicas.

Dar 500rpm más de motor no siempre es del agrado del mismo. Si en una moto de competición instalan bielas y pistones de titanio para conseguirlo, cambiando muelles de válvulas y otros componentes… ¿que te hace pensar que dando a una tecla ya lo tienes y no pasa nada?

Nada como unas bielas de titanio Carrillo (ahora absorbida por Pankl) para modificar las prestaciones de tu motor. Aumento de rpm’s, reducción del momento de inercia del cigüeñal y de rebote mejora en la entrada de curva! Si acompañas esto con una reprogramación ya es lo más de lo más…

Ten en cuenta que una cosa es mejorar (quitando baches, haciendo una curva limpia, moviendo el par máximo hacia la zona que más te interesa…) y otra cosa es dar potencia a mansalva sin tener en cuenta eso, las limitaciones de los componentes internos del motor (o externos).

Por último, y no menos importante, es posible que tu moto no pase la próxima ITV sin una vuelta al estado de origen. Esto con una reprogramación implica un gasto extra, mientras que con un sistema añadido es «simplemente» desconectar el sistema de la corriente.

Nuestra recomendación es que, si te decides a hacerlo, ten cuidado (una reparación de motor es muy costosa), elige bien a tu reprogramador y pide siempre garantía de los trabajos realizados.

 

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