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Embrague anti-rebote

Embrague anti-rebote

Hasta hace unos pocos años los embragues anti-rebote estaban reservados a los modelos más exclusivos y a los bolsillos más pudientes. Como todo, se han ido abaratando costes de fabricación y han comenzado a proliferar en prácticamente cualquier modelo de cualquier disciplina.

Pero, ¿Para qué sirve un embrague anti-rebote? Concretamente, ¿de qué rebote estamos hablando?

Para entenderlo mejor tenemos que irnos a casi el principio: ¿cuál es la función del embrague?

El embrague es el dispositivo que conecta y desconecta el cigüeñal de la caja de cambios, es decir, es el encargado de transmitir el movimiento del cigüeñal del motor hacia la caja de cambios y esta, bien sea por cadena, correa o cárdan, a la rueda trasera. En definitiva: conecta y desconecta el motor de la rueda trasera.

Esta conexión – desconexión es necesaria para, cuando queremos cambiar de marcha por ejemplo, desconectar la caja de cambios del cigüeñal (que le está transmitiendo una fuerza mas o menos constante) y una vez con la caja de cambios sin recibir fuerza alguna, facilitarnos el cambio de marcha (sea para aumentar o reducir marcha). Cuidado no te confundas con las motos que llevan un semi-automático. Aquí tienes un post donde se explica el funcionamiento de este otro gadget.

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Los nuevos anti-rebotes con asistencia al acople fabricados por FCC (en la imagen los utilizados por Kawasaki en toda su gama actual) constan de dos rampas: la que permite el deslizamiento y otra que facilita el acople del embrague cuando soltamos la maneta. Eso permite utilizar sólo tres muelles…. que se traduce en un tacto de la maneta de embrague suave suave….

Vale, perfecto… ¿y la parte del anti-rebote?

Digamos que en motos con el embrague convencional, si reduces marcha y el motor sube mucho de vueltas estás obligando a la rueda trasera a tomar cierta velocidad. Pero claro, si además estás frenando ocurren dos cosas:

  • Transferencia de masas: Cuando se frena puede llegar a cargarse el 100% del peso de tu moto (y el tuyo) sobre la rueda delantera, esto implica que la rueda trasera queda prácticamente sin carga vertical y esto pueede provocar que la rueda gire libre. En el momento que toca el suelo, si la velocidad a la que gira la rueda no es la misma que lleva la motocicleta puede provocar un salto o rebote.
  • Freno trasero: Efectivamente, hay gente rara que lo usa. Todos sabemos que más que para parar la motocicleta es para asentar la parte trasera o controlar las «idas hacia afuera» en curva, pero si al accionarlo obligamos a la rueda a girar a una determinada velocidad y el motor la está intentando hacer girar a otra distinta…. pues se colapsa en forma de bloqueo. Y este bloqueo, si además estamos frenando con el freno delantero y transmitiendo peso hacia la parte delantera, generará unos saltitos de la rueda trasera sobre el asfalto. En el siguiente video tienes el posible resultado de esos saltitos de la rueda trasera. Fíjate sobre todo en la repetición a cámara lenta.

Bien, llegados a este punto ya sabemos como funciona un embrague y que situaciones provocan los rebotes. Veamos las posibles soluciones.

En un sistema convencional, la manera de controlar estos rebotes es accionando la maneta de embrague un cierto recorrido (no completamente). Teniendo algo de tacto se pueden controlar los rebotes haciendo patinar el embrague (accionamiento intermedio).

¿Hasta donde debes hacerlo patinar? En función de la reducción y de cuánto estes frenando. Vamos, que tienes que provocar la situación unas cuantas veces para tomarle el tacto.

En un sistema con embrague anti-rebote no tienes que hacer nada, simplemente soltar la maneta después de reducir. El embrague, bien sea con un conjunto  de rampas, bolas, sistemas centrífugos o lo que sea que hayan metido ahí dentro, se desacoplará parcialmente haciéndolo patinar. ¿Cuánto se desacoplará? Pues mira, precisamente lo justo para que la rueda no rebote, ni más ni menos.

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Embrague de la indústria auxiliar (TSS). Si tu moto no tiene anti-rebote de serie ya puedes instalarte uno. Vale la pena en mayúsculas.

Esto tiene ciertas ventajas. En frenadas ya podrás reducir marcha, tocar el freno trasero y frenar fuerte de delante: el embrague anti-rebote hará su función y tú obtendrás un frenada estable, sin sustos.

También es mucho más fácil poner a punto tu suspensión trasera, ya que desaparecen en gran medida los movimientos de la parte trasera. Si aún no sabes cómo hacerlo te recomiendo que leas nuestro libro digital «Todo lo que necesitas saber del ajuste de suspensiones», donde se indica paso a paso como conseguir tu mejor puesta a punto.

En contrapartida, porque no todo iba a ser bueno, cuanto más hagas saltar el sistema anti-rebote más harás patinar tu embrague y, consecuentemente, antes se gastarán tus discos de embrague (por lo que deberás sustituirlos antes que en una moto sin anti-rebote). Si abusas… ya sabes en que te gastarás la extra de navidad.

A mi me parece un gadget más que necesario junto con los sistemas ABS inteligentes, los controles de tracción y estabilidad y las unidades de medición inercial; te lo ponen  bien fácil para concentrarte en la conducción y disfrutar sin más, con infinita más seguridad que en motos sin estos dispositivos.

Gas!

 

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